Me gusta esta manera
planetaria
de querernos.
Es una órbita lenta y firme
en una dirección.
Entre un beso y el otro
hay galaxias,
civilizaciones que nacen y mueren,
millones de años luz.
Y no.
No hay apuro.
Nada de esos amores fugaces
que, como un fósforo,
se extinguen en un parpadeo.
Acá hablamos de cuerpos
incandescentes
flotando en el espacio.
Hola, Halley, otra vez por acá.
Tantos años.
Qué gusto verte.
Y hasta pronto.
Este modo es tal vez el único posible
para no romper el universo.
O porque el universo somos nosotros
y todo lo que orbita
entre un beso
y otro
nos sostiene.
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miércoles, 16 de noviembre de 2016
lunes, 28 de abril de 2014
Hojas sobre la almohada
Con unos poquitos poemas que andan por este blog, y otros varios que salen por primera vez a los ojos de los lectores, presento aquí un pequeño libro de poemas con mucha contentura y emoción.
Ilustrado por Fernando Calvi, editado por Luciana Murzi en Abran Cancha y con diseño de Delius, a quienes va todo mi agradecimiento por tan lindo y amable trabajo.
Y sí, está impreso con tinta flúo. Pongo esta foto de la tapa y una del interior, para que se vea en todo su brillar.
Ilustrado por Fernando Calvi, editado por Luciana Murzi en Abran Cancha y con diseño de Delius, a quienes va todo mi agradecimiento por tan lindo y amable trabajo.
Dice la contratapa:
Sobre la almohada nos esperan hojas de poesía y viajes secretos, historias de animales salvajes, estrellas, pájaros, flores, lluvias, peces, grillos, silencios, semillas y sorpresas. Como un recorte de muchas páginas despiertas y varios sueños juntos, las poesías de Natalia Méndez nos mecen en el vaivén de una brisa suave, ideal para imaginar lo imposible.
Y cuando los libros se cierran, la puerta de entrada a los sueños por fin se abre. ¿Qué cosas llegarán a la orilla de la mañana? ¿El hechizo de las historias se romperá? ¿Dicen lo mismo las palabras a la luz del día? Para descubrirlo basta con apoyar la cabeza en la almohada y viajar por estos versos.
Así se ve en el stand de Abran Cancha, en la Feria del libro. Voy a firmar -tímidamente- ejemplares ahí este sábado 3 a las 15.
martes, 26 de febrero de 2013
Confianza
(Nadie sabe
cómo empezó,
pero de repente
estás ahí
sobrevolando la nada
y hay que saltar
y esperás
ver
un colchón,
tierra firme,
un portaviones,
una isla,
un barquito,
un tronco al menos
flotando a la deriva
pero nada.
Hay nada para donde mires
y nada más.
Y en eso
como un flash de información
-algo que tus tripas ya sospechaban-
sabés
que tenés que saltar igual
que siempre hay algo,
-la nada, en todo caso, es aire y agua tal vez y todo eso-
una pelusa
que se junta con otra pelusa
y un pastito que no habías visto desde lo alto
y una piedrita
se van acercando
se vuelven piso
puerta
red
a tu medida
-a la medida de tu salto-
para que puedas llegar
tranquilo.)
Será
que
hay
que
saltar
al vacío
sin pensar
demasiado
y el mundo
mientras tanto
abajo
se configura para recibirnos.
cómo empezó,
pero de repente
estás ahí
sobrevolando la nada
y hay que saltar
y esperás
ver
un colchón,
tierra firme,
un portaviones,
una isla,
un barquito,
un tronco al menos
flotando a la deriva
pero nada.
Hay nada para donde mires
y nada más.
Y en eso
como un flash de información
-algo que tus tripas ya sospechaban-
sabés
que tenés que saltar igual
que siempre hay algo,
-la nada, en todo caso, es aire y agua tal vez y todo eso-
una pelusa
que se junta con otra pelusa
y un pastito que no habías visto desde lo alto
y una piedrita
se van acercando
se vuelven piso
puerta
red
a tu medida
-a la medida de tu salto-
para que puedas llegar
tranquilo.)
Será
que
hay
que
saltar
al vacío
sin pensar
demasiado
y el mundo
mientras tanto
abajo
se configura para recibirnos.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Silencio
Ni siquiera
son las respuestas.
Las que me faltan
son las palabras
para formular
las preguntas.
son las respuestas.
Las que me faltan
son las palabras
para formular
las preguntas.
martes, 13 de febrero de 2007
Prendas
Me acuerdo qué tenía puesto el día en que A. me dejó. No era nada especial: un pantalón gris y una remera azul que iban bien juntos y que usaba bastante seguido. Ese día además había descubierto que combinaba todo con un collar que tengo. Un amigo que me vio más temprano me dijo que estaba muy linda. Y también me lo dijo A. que no solía decir esas cosas, así que supongo que era cierto. Claro, al rato también me dijo que quería terminar nuestra relación.
No sé bien porqué extraña cábala tardé varios meses en volver a usar esas prendas juntas. No es que lo hubiera premeditado ni nada. Y si lo pienso bien, creo que a partir de entonces -entre tantas cosas que cambiaron- comencé a cambiar mi forma de vestir.
Esto lo pensé en estos días, en que volví a ponerme una remera con muchos recuerdos y noté que últimamente la había estado evitando.
No sé bien porqué extraña cábala tardé varios meses en volver a usar esas prendas juntas. No es que lo hubiera premeditado ni nada. Y si lo pienso bien, creo que a partir de entonces -entre tantas cosas que cambiaron- comencé a cambiar mi forma de vestir.
Esto lo pensé en estos días, en que volví a ponerme una remera con muchos recuerdos y noté que últimamente la había estado evitando.
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